
Que no
Él recordó que no tenía pasado,
que no tenía raíces,
que no tenía recuerdo.
El se sentó meditando en su vejez,
sobre aquel niño que fue
que de todo se olvidó.
Él lloró y mirando entre los viejos
chismes, pensó que podría
encontrar recuerdos claros.
Pero que no, que no, que no
que no hay nada que hacer,
que sin pasado, que sin recuerdos,
que sin palabras, ni cartas,
no hay nada que hacer.
Él recordó qué bonito era el sol,
cuando de niño solía correr.
No hay mal que por bien no venga
y el viejo contento se queda,
con su recuerdo de infancia
y un botón en la chaqueta.
Él recordó que no tenía pasado,
que no tenía raíces,
que no tenía recuerdo.
El se sentó meditando en su vejez,
sobre aquel niño que fue
que de todo se olvidó.
Él lloró y mirando entre los viejos
chismes, pensó que podría
encontrar recuerdos claros.
Pero que no, que no, que no
que no hay nada que hacer,
que sin pasado, que sin recuerdos,
que sin palabras, ni cartas,
no hay nada que hacer.
Él recordó qué bonito era el sol,
cuando de niño solía correr.
No hay mal que por bien no venga
y el viejo contento se queda,
con su recuerdo de infancia
y un botón en la chaqueta.
(3-11-97)
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